Nydia Pando



Marzo 1992. Guadalajara, México. Disforia, superlativos, paroxismo y café veracruzano. No siempre fue así pero ahora es la constante para hacer el equilibrio. Ha vivido en todos los países que ha podido abarcar, y se ha arrojado a las tripas de la ballena llamada becas para salir -casi siempre- airosa y volver al barco llena de provisiones. Viaja sola. No sabe regresar a casa pero, mientras tanto, le queda el café veracruzano, cuyas propiedades curativas superan por mucho esta evocación. (Autora de Mis cortos regresos, Editorial Paraíso Perdido, 2014; ha publicado en revistas como Intemperie, Chile; Periódico de Poesía de la UNAM; Tierra Adentro, La Jornada Semanal, Cuadrivio, etc.).
 
 
 
 
 
 
 


0 comentarios: